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  • La canción más triste del mundo

    medium_sad.2.jpgCada tanto vuelvo a tener la impresión de que nada me interesa profundamente. Pero rápidamente recuerdo la verdad: me gustan en serio la música, las películas medio davidlynchianas, el diseño soviético de la primera mitad del siglo XX y las milanesas. O sea que siempre es un gran momento para mí cuando: 1. me compro un disco; 2. como milanesas; 3. me cruzo con un póster de los hermanos Stenberg; 4. miro una película como "La canción más triste del mundo" (para mejor, protagonizada por Isabella Roselini y uno de los tipos de The Kids in the Hall, según me pareció).
    Pero, bueno, más allá de recomendar esta película recién estrenada, no vamos a hablar de cine acá. Básicamente porque no estoy en absoluto calificado para hacerlo, aunque también porque el título me dio ganas de repasar cuáles eran mis canciones tristes favoritas (de hecho, no lograba dejar de pensar de esto durante toda la película). Y llegué a la conclusión de que son estas, sin orden en particular, divididas en "jamaiquinas" y "otras", para no mezclar tanto las aguas.

    Jamaiquinas
    medium_horace.jpg1. "Tears from my eyes", versión de Horace Andy. Una de las voces más dulces para una de las canciones más lindas que se hayan llevado a territorio reggae. Un tipo que ya no distingue las lluvia de sus propias lágrimas. Dios mío.
    2. "Celebrate the bullet", The Selecter. El recontraclásico (y algo tanguero) comienzo merece el título de "guitarra, vas a llorar" del two tone.
    3. "Yesterday's men", Madness. "A la larga puede mejorar"... El lado B del single en vinilo (al menos mi copia!) trae un tema con Jerry Dammers de invitado.
    4. "Redemption song", Bob Marley. El pobre hombre no tiene la culpa de la cantidad de salames que arruinan este tema cada hora en algún lugar del mundo. Igual, es un tema increíble y, además, raro para Marley. Mención especial para "Soul rebel" ("must be blue"...)
    5. "Misty", versión de Jazz Jamaica (del Jazz Jamaica que más me gustaba, un poquito más sorprendente). Nunca, pero nunca, hay que escuchar este tema el día de una separación. Nunca, de verdad.

    Otras
    medium_baker6.jpg1. "Soldier's things", Tom Waits. Podría haber sido "Broken bycicles" ("bicicletas rotas en la luvia") o "Time" ("la memoria es como un tren: la ves achicarse mientras se aleja"). Pero "Soldier´s things" tiene un patetismo especial.
    2. "Alelujah", Leonard Cohen. Trillada, sí, pero siempre demoledora. La versión del atormentado Jeff Buckley (para los que no le creían, se suicidó) no se queda atrás. Ahora que lo pienso, "Bird on a wire" es todavía mejor candidata.
    3. "By the time I get to Phoenix", versión de Nick Cave. Es difícil elegir un tema triste de Nick Cave, lo fácil sería separar uno alegre. Y esta versión del clásico es mi favorita. Es una "canción de ruta", que se va haciendo más triste con cada pueblo que va pasando.
    4. "My funny Valentine", Chet Baker. Chet, nada más para declarar.
    5. "Cycles", Frank Sinatra. Frank se saca el smoking the ganador y admite que lo dejó su chica y que el viernes lo echaron del trabajo. "Sabés? es casi gracioso, pero las cosas no podrían ir peor", y después simplemente dice que va a esperar que la suerte cambie, como cambian las estaciones, nada más, como que sólo le queda energía para eso...

    medium_pgo.jpgBonus track: el bonus es en verdad mi tema favorito en la categoría "usar en caso de bajón irreversible". Es "Lorelei", la más bonita canción melancólica de los geniales Pogues. Curiosamente, no la canta su legendario vocalista habitual, Shane McGowan, sino otro integrante (soy pésimo para este tipo de datos, hasta cuando se trata de mi canción favorita de una de mis bandas favoritas; será que mucho no me importan). Desde hace quince años que prácticamente lloro cada vez que escucho "and if that ship which sails tomorrow should crash against this rocks, my sorrow..."

    PS: tanto se habla acá de ska argentino de los ochenta que hay que pensar si hay canciones de ese "género" que apliquen a la categoría "triste". Y me parece que no hay mucho, la verdad. "Basta de llamarme así", quizás...

  • Ska, surf y jazz, gratis!

    Interrumpimos este blog para hacer el siguiente anuncio:

    Tomen la mejor banda surf argentina, The Tormentos.

    Ahora, los jazzmen más interesantes del momento, Escalandrum.
    Y sumen a su banda de ska favorita, Satélite Kingston.
    ¿Cuánto pagarían para ver semejante combinación en un solo escenario, en una sola noche?
    Antes de que nos griten "nada!", lo haremos nosotros:
    sí, Satélite Kingston, Tormentos y Escalandrum juntos, en vivo y GRATIS, este sábado en la Torre de los Ingleses de Retiro, en el marco de La Noche de los Museos.
    Los detalles...

     
    Sabado 07 de Octubre
    Torre Monumental
    Av. del Libertador 49  / 4311.0186 (Retiro)
    Las salas de exposición permanecerán cerradas al público
     por obras de remodelación interior.
    Actividades:

    19.30hs.
    The Tormentos *
      surf
    21.30hs.
    Satélite Kingston *
    Ska – reggae
    23.30hs.
    Escalandrum *
    Jazz
    * Esta actividad se suspende en caso de lluvia.
  • El milagro jamaiquino

    medium_IM000720.JPGMientras terminaba un fin de semana memorable, intenso, emotivo, agotador, me pareció que sería interesante pensar por qué nos gustan tanto los Skatalites. Pero entendí bastante rápido, me parece, que en realidad no hay mucho misterio en eso. Porque es obvio que los tipos son sencillamente héroes. Esa es la única definición que le cabe, por ejemplo, a Lloyd Knibbs, ahí sentado detrás de la batería, que curiosamente suena mucho más rockera que las de los bateristas que lo siguen o que directamente lo imitan (con menos de la mitad de su edad, muchas veces). O con Doreen, subiendo al escenario con su bolsito y dejándo suavemente junto a un equipo, como una tía que llega de visita. O con cualquiera de los demás bailando de felicidad, así nomás.

    Y esto no es sólo la declaración de amor de un fan, que en cualquier caso sería insoportablemente aburrida. Los Skatalites son realmente heróicos, incluso aunque no te guste lo que tocan. Tan fácil como que Lloyd Knibbs, en particular, está ahí sentado tocando algo que él mismo inventó hace décadas y que se desperdigó por todo medium_IM000725.JPGel planeta. Pruebe, cualquiera de ustedes, en sentarse una noche frente a un instrumento tratando de hacer algo que treinta años después resuene por todo el mundo. ¿No les alcanza con una noche? Tómense tres meses. Mejor un año. Mejor toda una vida... Igual, no les va a alcanzar.

    Ahora, supongan que sí son capaces de inventar así nomás un nuevo género, que lentamente vaya prendiendo en todas partes. Esa, en todo caso, sería la parte fácil. Después vendría el trabajo duro: tocar en todas partes y hacer bailar como locos a chicos que podrían ser, primero, tus hijos, y después, tus nietos. Y así...

    Pero no, mejor ni lo intenten porque ahí radica justamente el carácter heróico de Skatalites: lo que hacen es una medium_IM000738.JPGhazaña. Y como de las hazañas normalmente nos enteramos por la tele, al poder ver a este increíble fenómeno en vivo nos emocionamos hasta las lágrimas. Literalmente. la existencia de Skatalites es un pequeño milagro. La escena musical jamaiquina, en general, es de hecho un milagro, especialmente por su desproporcionada influencia en el resto del mundo. Y que los Skatalites sigan tocando, se sigan divirtiendo y se sigan emocionando, entre muchos otros lugares en el fin del mundo (nuestro fin del mundo) es la materialización del milagro jamaiquino total.

    Es básicamente idiota plantearse rankings del tipo "mejores bandas de" esto o de aquello. Los Skatalites no pueden ser los mejores de nada, simplemente porque no hay categoría que los incluya: son un género en sí mismo. Y lo que le pasa a la gente cuando los ve en lugares chicos, en lugares grandes, es lo medium_IM000749.JPGque le sucede a las personas sensibles cuando notan que están ante un pequeño milagro. Se alegran muchísimo y quieren vivirlo y vibrarlo antes que pase, y así son felices por un rato, como lo fuimos todos este fin de semana, no?