Volvemos. En septiembre del año pasado, perdimos a Fer Marastoni. Creo que cualquier cosa que se pueda decir de esos momentos es poco, y a la vez sería una obviedad. En cuanto al grupo, quedó en estado de shock. Después de esto, no decidimos casi nada; las cosas simplemente ocurrieron.
No sólo no pensamos en qué queríamos hacer como banda: ni siquiera queríamos hablar del tema. Nos desactivamos sin ningún plan. Pero hacia fin de año nos invitaron a tocar con Slackers en Niceto. Dijimos que sí y después de tocar volvimos a como estábamos el día anterior. Pasamos el verano sin novedades y Hugo Lobo nos propuso tocar en las fiestas que estaba haciendo en Uniclub. Volvimos a reunirnos y dijimos "vamos", y lo hicimos. Pero eso no significó reactivarnos, fue más bien algo aislado.
Así, en el último año tocamos sólo esas dos veces. Y la verdad es que cada uno de nosotros aprovechó su tiempo "libre" muy bien. Tan bien que hasta es complejo y largo de explicar.
Germán (trombón), entre otras cosas, con los notables y, por cierto, ocupadísimos, Onda Vaga, gira europea incluida.
Nico (bajo), con, entre otras cosas, la banda de Pablo Molina y las increíbles sesiones de los Gigantes Magnéticos (disco del año, aunque todavía no salió).
Gonzalo Santos (guitarra-trompeta), con otros dos estelares proyectos: como parte de la orquesta de Les Mentettes, y en los imbatibles La Quimera del Tango (parezco fan de cualquier cosa relacionada con mis amigos, pero no es mi culpa si realmente hacen cosas tan buenas...)
Ale (guitarra) y Danny (batería), con la banda de ska-klezmer-sociales-de-la-cole Shabatones. Danny, en particular, con una suplencia en Dulces Diablitos (minigira por Chile incluída) y en la cocina del mejor restaurante de Villa Crespo, Beson (no se lo pierdan).
Hernán, a su vez, con el Ensamble Porá y con G7, un proyecto de jazz junto con Gonzalo, y a la vez en Flor de Mambo, con Germán...
Ara, con algún show solista. Y yo, con un disco en solitario, aunque no exactamente, pero del que dará para hablar aparte, otro día.
Así las cosas, unas semanas atrás Germán volvió de una larga gira y tiró una vez más la idea de juntarnos, tantas otras veces planteada y descartada. Pero esta vez estuvimos de acuerdo en que ya nos habíamos tomado suficiente tiempo. Ale, sin embargo, nos hizo saber que él se tomaría aún más tiempo, indefinidamente. Ara, por su lado, sin descartar nada, necesitaba concentrarse en su actual laburo y en cuestiones personales.
Curiosamente, el panorama era menos adelantador que otras veces en las que no habíamos tenido ganas de arrancar, y sin embargo... arrancamos.
Volvimos a una sala de ensayo y nos pusimos a tocar nuestros propios viejos temas, casi como si fueran covers ajenos, y nos gustó lo que pasó ahí.

Para terminar de armar la cosa recuperamos a uno de los más interesantes músicos que hayan pasado por Satélite (y, honestamente, han pasado muy buenos, algunos de los mejores, como está a la vista de todos): el guitarrista Gastón DiGregorio.
En este asunto hay una verdad de hierro: las cosas sólo pasan cuando... empiezan a pasar. Así es que en cuanto nos reagrupamos de esta manera surgieron dos propuestas: tocar en Quilmes con Skatalites y volver a nuestra querida San Pablo, una vez más. Nada menos.
Supongo que esos proyectos fueron el combustible necesario para ponernos en marcha. Eso, y el constatar que la pasábamos bien al menos en una sala de ensayo, claro.
Así que en eso andamos. Vale la pena esta breve, resumida, puesta al día para los que preguntaban en qué andábamos y quiénes andábamos todavía. Calculo que nos estaremos viendo un poco más seguido en los próximos meses. Sería bueno.