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  • Fiesta este sábado...

    Estimados,

    este sábado, 10 de junio, postpartido de Argentina, pondré unos discos en un bar muy bueno llamado Zanzibar, en lo que podría hasta considerarse una fiesta y... Gratis!!

    Es en el marco de un ciclo llamado La Mecha Corta. El sábado pasado estuve y se puso muy bueno. Así que, quién sabe, por ahí este sábado ocurre lo mismo.

    El dato es este: ZANZIBAR, San Martín 986

    23.30 hs. / GRATIS

    habrá reggae, dub, dancehall, (nada de forró!) y todos los etc en patois que se pueden imaginar...

     La barra del bar es realmente muy buena; el staff, amigable, y el sonido, más que decente. Así que realmente espero que podamos juntarnos por ahí, y hablar en directo en lugar de escribir en el coso este.

    Saludos

  • Forró & forros

    El aire en Recife es espeso. Quizás eso cause estas cosas. Hace un rato estaba en Acasa Pub, un bar de forró en vivo, en esta ciudad del nordeste brasileño. Tengo que decir que no me estaba diviertiendo precisamente. Había un banda y muchísima gente. Bebida un poco cara y demasiado calor. Música de acordeon y triángulo, el forró sencillamente no me gusta. Así que hacía un poco de tiempo hasta cansarme lo suficiente como para volver al hotel. En eso, pasó lo de tantas veces: se abrió una especie de Ground Zero en medio de la pista y todo el mundo empezó a gritar cosas que no comprendí. Había un pelea, obvio, quién sabe de quién contra quién. Ya lo vieron: en todos los shows de punk rock pasa lo mismo (así dijo Elvis Costello una vez que dos se pelearon en un show suyo en Washington DC). La cuestión es que los hombres de negro entraron rápidamente en acción y se llevaron (no sin bastante trabajo) a los iconoclastas forreros de siempre. El líder-cantante de la banda de covers arengó pidiendo que estos tipos no vuelvan más.

    De hablar portugués, les hubiera dicho que quizás era culpa de ellos por tocar covers tan feos: eso evidentemente irrita al público al punto de cometer locuras. Pero no dije nada y esperé a que la cosa afuera se calmara (pasó un largo rato) para irme.

    El forró suena por todas partes acá. O el forró o el frevo (digo bien?) Bruno, cómo se dice?), que es la música del carnaval de Olinda, que a la vez es el carnaval tradicional de acá, que se parece más al de Bahia que al de Río. Se festeja justamente por las calles de Olinda, que está pegada a Recife pero es una ciudad distinta,con un 25 % de superficie protegida por la Unesco por sus edificaciones históricas de alta cotización cultural. Y el frevo te lo tocan incluso junto a la cinta donde recogés tu equipaje en el aeropuerto. Como si en Ezeiza te cantarán "Mi Buenos Aires querido" mientras reclamás por una valija perdida...

    Todo bien, pero el forró y el frevo... No son gran cosa, no? Y encima hacen que la gente termine a los botellazos, y que los viajeros más bien pacíficos quieran huír a su hotel lo antes posible. O es eso o es el aire espeso de Recife. Una de dos.

  • Rude Boy Poker Showdown (Poker cool II)

    medium_race_card_poker.jpg(continúa del post anterior)


    El salón de convenciones está dividido en dos con unos cordones de seguridad. De un lado, catorce mesas de reglamentario paño verde; del otro, sillas, una barra, un buffet, mozas de tacos y polleras cortísimas, y una pantalla gigante donde se verá luego la final en directo.

    El espectáculo de las rondas clasificatorias, los cuartos de final y la semifinal es curioso. Las partidas duran de una hora y media a dos (el sistema de luz, apuesta inicial,cada vez más alta garantiza cierto ritmo). Las mesas están a varios metros del público del otro lado del cordón, por lo que apenas se adivina qué sucede, salvo cuando algún participante gesticula en forma demasiado evidente porque es eliminado o gana. La banda de sonido es un constante ruido de fichas en movimiento. Y, cada tanto, algún jugador corre hacia el cordón para comentar con sus amigos, ya retirados o en una pausa, la última jugada, esa escalera inesperada o esa reina salvadora. Todo, eso sí, en una jerga excluyente entre muecas de asombro, incredulidad y excitación. 

    Después están los pequeños duelos personales. Como el del argentino de camiseta negra y arito con el brasileño de buzo de rugby, gorra y anteojos de sol. Probablemente con unas cuantas horas de truco en su currículum, el argentino tiende a desviar la atención del paño y hacer señas de que no tiene suerte. "Es-toy-muer-to", dice para que le lean los labios, y discute cada decisión de los jueces, como muchos de sus compatriotas en otras disciplinas. Pero el brasileño no se deja perturbar y le saca hasta la última ficha.

    El argentino no debería sentirse tan mal: perdió contra Fernando Albuquerque, que en un rato va a salir campeón y se llevará a San Pablo 226.000 dólares, un trofeo y un buen anecdotario. Después de doce horas, a la 1.30, en la mesa final, Albuquerque ya se deshizo de otros cuatro brasileños, un argentino, un uruguayo y un chileno. Disfruta tranquilo detrás de los anteojos oscuros y la muralla de fichas mientras el último de sus compatriotas, de buzo Abercrombie verde y amarillo (al que los argentinos, ya sin nadie por quien hinchar, bautizaron Ronaldinho), resiste como puede. Hasta que, agotado y sin esperanzas, Ronaldinho se juega todo en una mano imposible y cae. No es para tanto: por salir segundo, se llevará una buena suma, además de la inscripción para jugar en Las Vegas y pasajes y gastos pagos para dos personas, igual que el chileno que quedó tercero. Las primeras palabras de Albuquerque, cheque gigante bajo el brazo, no sorprenden después de horas de encierro y juego: "Disculpen, pero tengo que salir a fumar". 

    Se difunden prácticamente de boca en boca. Así y todo, a cada uno de estos torneos llega un 10 por ciento más de jugadores que al anterior. "Todos quieren salir en la tele -observa Cristian, cancherísimo-. Bueno, todos menos los argentinos, que son caretas . Juegan muchos, pero pocos lo dicen. En Estados Unidos, un buen jugador no es menos que... no sé, un ingeniero. En Argentina no podés ni decirlo. Pero vas a ver que ahora te vas a empezar a enterar de más y más gente que está en esto."