
Por segunda vez, un colectivo de autores y editores en distintos grados vinculados con la cultura punk organizaron la feria del Libro Punk, valga la redundancia, en el Salón Pueyrredón, el domingo pasado. Igual que el año pasado, en la primera edición, la Feria reventó el Salón, con muchísima gente que llegó interesada en una cantidad de libros y autores difíciles de encontrar en otros lugares, mucho menos todos juntos.
El principal lanzamiento o estreno fue sin duda la antología del fanzine Resistencia, de Patricia Pietrafesa, ex Cadáveres de Niños, entre muchas bandas muy interesantes, y actual Kumbia Queers. Un librazo, fundamental. También nuevo y muy interesante el libro de Pablo Cosso, cuyo nombre no voy a escribir correctamente en este momento, pero es un estudio antropológico sobre el punk en Argentina.
Atención, no confundir "punk" con sólo un estilo de música. Piensen más bien en "independencia", "pulso rockero", "hazlo tu mismo", "subcultural"...
Por allí anduvieron, por supuesto, los Libros de Una Isla- Piloto de Tormenta, con la trilogía Derrumbando la Casa Rosada-La Manera correcta de gritar-Gente Que no, y un estreno: Pintó el Punk!, un librito del que ya hablaremos más en detalle.
Lo que más me gustó de la feria, y que tiene mucho que ver con sus gestores, es que no se trata de un encuentro de coleccionistas ni una reunión de club de fans. Por el contrario, por caso, la "mesa redonda"que se hizo apuntó más bien al presente y el futuro de todo este asunto, no al pasado. Bien.
Hubo mesa de fanzines también, un puesto de libros importados, muestras de arte, un DJ que fue del punk 77 al early reggae, de Prince Buster a Bad Religión. Pero, por sobre todo, sobró gente con ganas de leer.
Acá hay una muy completa reseña de lo que pasó en el Salón: