Anteayer, miércoles, aterrizó en Buenos Aires Roy Ellis, aka Mr Symarip, aka The Boss, para tocar este sábado y domingo en un nuevo lugar céntrico regenteado por la gente que armó la actual movida de El Especial.
Anoche, jueve, El Jefe se encontró en el estudio Tixa, de la calle Donado, con The Crabs Corporation, que hará de backing band en los dos shows.
The Crabs venía ensayando un repertorio de veinte temas hace ya tiempo. Pero siempre es una situación algo tensa encarar por primera vez a un músico “de afuera” y con trayectoria, al que se tendrá que acompañar en vivo. Esta no fue la excepción. Pero Ellis, cantante y trombonista, célebre motor de la banda “skinhead reggae” Symarip, rápidamente hizo lo posible para desactivar cualquier posibilidad de stress. Con ideas clarísimas de lo que buscaba, muy pronto estaba transpirando y dando vueltitas a lo James Brown para marcar los (improvisados, casi siempre) finales de los temas, que en los discos suelen apagarse en un fade out.
“Los principios y los finales tienen que se perfectos –decía-. Si alguien se equivoca en el medio de un tema, no pasa nada. Se equivoca él solo y quizás ni se note. Pero en el principio y en el fin, el que se equivoca hace que todos los demás suenen mal”.
Claro, en este sentido la parte más difícil iba para el baterista, que, como siempre y en todo caso, quedaba absolutamente expuesto.
Me acuerdo de los ensayos de la Rude Boy Band con Pauline Black. Ella estaba absolutamente pendiente de Sebolla, a cargo de la batería. Ojo, estaba encantada con cómo tocaba Sebolla, por suerte. Pero, por otro lado, tampoco le dejaba pasar una, ni la más leve divergencia en el tempo que ella quería. Para los teclados, en cambio, por ejemplo, todo era infinitamente más sencillo.
“¡Vos y yo vamos a ser grandes amigos!”, le decía Ellis a El Mudo, batero de los Crabs, dándole confianza, sobre todo cuando vio que le rendía para lo que buscaba, pero también sin sacarle la vista de encima por más de dos compases… El Mudo transpiraba. Pero, hay que decirlo, a pesar de todo lo que The Boss lo hizo laburar (era como en esas situaciones escolares donde el maestro le pregunta todo a un solo pibe mientras los demás miran pensando “pobre pibe!”), el Crab resolvió todos y cada uno de los rulos, cortes y quebradas que se le pedían. Tremendo trabajo, y con los nervios que implica que te lo pida un tipo así… Debería sentirse muy, pero muy satisfecho. Creo que anoche, para el Mudo, todo lo
escuchado, aprendido, tocado y laburado en todos estos años, tuvo su gran recompensa. Uno de esos momentos que da la música, y que poco tienen que ver con lo que a veces se imagina.
Mr Symarip tiene unos 62 años, pero aparenta unos diez menos, posta. Actualmente vive en Suiza, cerca de Zurich, y acababa de hacer un largo vuelo, vía Madrid, hasta Buenos Aires. Con jetlag y todo, la noche anterior al ensayo había salido, y el jueves mismo arrancaba con un clan de amigos hacia algún otro bar en la ya trasnoche porteña.
Este fin de semana, los shows de Roy Ellis con bandas como Aggrotones, Dynamos, Staya Staya (Manchesta finalmente no tocará) en el denominado Especial Club (si no me equivoco) son citas realmente imperdibles. Y, en un punto, muy significativas. En algún otro lugar de la ciudad se estará llevando a cabo el “festival” Pepsi, con una grilla más incomprensible que ecléctica. ¿Vos adónde vas a ir?