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  • Meet The Hamptons...

    Sé que estamos en enero, apenas, pero igual creo que ya se puede anunciar oficialmente: la banda revelación ska-reggae-rocksteady y alrededores nacional del 2009 es... The Hamptons!

    Y algo que me gusta especialmente es haberlos conocido no por este blog, ni por Myspace (no tienen), ni por el grupo de Facebook "buscando a la última esperanza blanca del reggae nacional", ni por Taringa ni por You Tube (aunque esto último ayudó, como verán).

    No, acá la fuente fue algo mucho más primario y noble: un fanzine, Scooters & Reggae. En la anteúltima página de este fanzine que cayó en mis manos los otros días aparecía un listado de bandas supuestamente interesantes. A casi todas las conocía. Menos a unos tales "The Hamptons". Así que me dispuse a ver de qué se trataba.

    Entretanto, estuve la otra noche en Alabartola, para una muy buena velada de ska a cargo de un habitué de esta casa más su cómplice. Me dediqué a preguntar por ahí a una decena de personas si conocía a The Hamptons y nadie tenía idea de qué le hablaba (salvo el autor del fanzine, que andaba por ahí también).

    Indagué un poco más. The Hamptons son porteños, sí. Y son un proyecto paralelo de otra banda que tienen, llamada Alberto Capeletti, de la que ya me habían dicho que se destacaban por las voces. De hecho, Satélite Kingston estuvo por tocar con ellos hace tiempo, pero la fecha se suspendió no me acuerdo por qué. También supe que en la batería está el bajista de Smocking Flamingo, que alguna vez reemplazó ocasionalmente a Cotter en Satélite. Son las vueltas del ska...

    Y ahora aparecen The Hamptons... Con mucho y evidente amor por The Heptons y Paragons y con una idea que es tan simple y efectiva que cuesta entender por qué no hubo antes otra banda así. Quizás Mensajeros tuvo momentos parecidos, pero hay que reconocer que esos momentos eran sólo aislados, generalmente dependientes del mayor protagonismo del guitarrista Germán.

    Esperen, esperen, esperen... Sí, ya sabemos que The Hamptons no es el nuevo Madness y que no acaban de inventar la pólvora jamaiquina ni muchísimo menos que menos.  Nuestra escena es modesta y modestos son también sus logros. Es simplemente una banda disfrutable, de eso se trata...

    En fin. Ojalá este año sea de recambio en la (glup...) escena, una vez más. Acá, por lo menos, ya hay un comienzo y justamente se titula "A change is gonna come"...