Puede ser una de esas frases apresuradas que más que decir una verdad concreta intentan llamar la atención sobre un punto, quizás relativo. Pero la voy a escribir igual: creo que le tengo más simpatía, respeto y aprecio a un melómano que a un músico virtuoso.
Como sea, definitivamente me identifico más con el primero. Y, por alguna razón, la mayoría de mis amigos también. Incluso mis amigos músicos, lo cual es aún más curioso.
Por eso, Scatter Records, que sacó los dos últimos discos de Satélite, en un sello tan… cómodo para estar.
No es que carezcan de algunos problemas derivados de la típica desorganización del productor independiente, que termina sufriendo el músico, sobre todo. No es que sus dueños no se cuelguen con algunas cosas o que no estén interesados en resolver otras que para uno serían prioritarias… Es la historia de las relaciones artista-sello. Y así seguirá siendo.
Pero Scatter, que ahora mismo está cumpliendo cinco años de trabajo, tiene algo especial y distinto: sus dueños son fanáticos de escuchar música. Y tienen un gusto ecléctico. Y la combinación de esos dos aspectos, aparte de un laburo constante, dio como resultado un catálogo buenísimo (y un notable trabajo de diseño gráfico). Y, por supuesto, no lo digo por la inclusión de Satélite, aunque sí me parece buenísimo que hayan incluido algo de ska. Lo pienso más bien por estos otros nombres: The Tormentos, Satan Dealers, Rubin, Los Alamos, Los Primitivos, Hacia Dos Veranos… Es decir, muchos de los grupos “chicos”
de los que se habla con más entusiasmo acá y allá. Y, además, cada uno con una tremenda personalidad y un estilo que generalmente no tienen que ver con la onda del otro. Pero que sí se emparentan en algo: hablen con el bajista de Tormentos, con el cantante de Satan Dealers, con el cantante de Los Alamos o, más aún, con Rubin, y se darán cuenta: todos escuchan mucha música, casi obsesivamente, de muchos géneros.
No conocía a los Scatter antes de que ficharan a Satélite, pero cuando veo su catálogo me parece como si hubiéramos ido armando nuestras discotecas juntos por muchos años. Básicamente, si me hubiera animado, habría hecho un sello casi como Scatter (aunque seguramente tendría más lanzamientos “jamaiquinos”).
Y también habría armado una fecha como la que hicieron el domingo pasado para festejar los cinco años de Scatter en Niceto. Un auténtico “dream date”: The Tormentos (surf inflamable), Broken Toys (oscuro rocka-swing), Los Primitivos (míticos rockabillys), Satan Dealers (la mejor banda de rock duro del planeta; bueno, al menos tocan con esa actitud), The Tandooris (garage) y Satélite Kingston (…), que cerró justamente con invitados de Tormentos y Primitivos en un duelo guitarrístico con nuestro propio crédito, la última gran esperanza blanca de la seis cuerdas, Gonzalo “De-Dónde-Sacaron-A-Ese-Pibe” Santos. Mucha música, muy rápido, en una noche donde podías ver, entre el público, remeras de The Harder They Come (Jorge, el argentino de Pietasters!), Seven Seconds, Specials o Social Distortion, y en donde se escuchó, se habló de y se respiró música.
___________________
A todo esto, por otra parte creo que me bastaría con compartir sello con los Tormentos, que con cada show parecen estar más afilados. Verlos en vivo en sencillamente un placer del que no deberían privarse... Dicho de otra forma, mucho más clara y concreta, es un honor compartir sello con una banda que hizo cosas como esta: