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  • Cinco cosas que se aprenden en el DF en menos de 24 horas

    medium_Daniel_018.jpg1. Picante no es lo que un argentino cree, es otra cosa. Otra cosa más picante. Así que nunca hay que dejar que un mexicano le ponga tabasco a algo que uno (si es argentino) va a comer. En todo caso uno mismo le pone la salsa y come con cuidado. Algunos músicos de reggae argentinos, que giraron por México, pueden dar fe de este punto.

    2. Los subtes argentinos nunca se llenan. Nunca. Un subte lleno de verdad es el del DF, donde viven 20 millones de potenciales pasajeros de subte. La gente, para subir o para bajar en horario pico, tiene que embestir contra los pasajeros en la zona de las puertas como lo haría un jugador de fútbol americano en el Super Bowl (si está por perder). Increíblemente, siempre parece haber espacio para un futbolista imaginario más.

    medium_Daniel_114.jpg3. Los mexicanos tienen uno de los mejores museos del mundo: el Museo de Antropología. Eso dicen y eso se comprueba al recorrer sus salas abarrotadas de piezas precolombinas pagando una entrada de tres dólares y medio, más o menos. Pero la visita al museo tiene un bonus del que no me habían advertido. A unos cien metros de la entrada hay una especie de mástil de unos cien metros de alto desde el que entre las 9 y las 17, de martes a domingos, un grupo de aborígenes practica una danza tradicional que consiste en subir, colgarse de cabeza con unas sogas e ir bajando y girando como en una calesita azteca. Algo digno de ver.

    4. Toño Quirazco, el Ronnie Montalbán mexicano, grabó dos discos en los años sesenta. Hoy se pueden conseguir por unos 20 (el primero) o 50 (el segundo) dólares, en bastante buen estado.

    medium_Daniel_057.jpg5. En el centro antiguo del DF, el Bar La Opera es como el Café Tortoni de Ciudad de México, pero con mucha, mucha más onda que su par porteño. Aunque más no sea por un detalle: en el techo tiene todavía el agujero de una bala disparada por Pancho Villa. Además, la sopa de pollo es riquísima. Y tienen cerveza Bohemia, que es mejor que Corona, Tecate, León y Modelo.

    Bonus track: Roberto Gómez Bolaños es el héroe nacional que uno más o menos se podía imaginar. Lo que ni sospechaba era que el Chavo todavía hoy anima el prime time de la tele mexicana y que el gran Chespirito acaba de ser noticia porque el fin de semana debutó como comentador de fútbol para la cadena Televisa (y fue a la cancha acompañado por su esposa Florinda Mesa)