



Listo, terminaron las dos semanas más llenas de ska de mi vida, probablemente. Una semana en San Pablo, por el festival del que ya hablamos bastante. Y otra acá, Bs As, con Chris Murray, uno de mis músicos favoritos del género, fuera de Jamaica, claro está.
Chris llenó La Cigale (a pesar de la total indiferencia de sus dueños) y Tabaco (más de cincuenta personas afuera!), tocó en La De Dios y dio un inolvidable show descalzo sobre el pasto de una quinta de Pacheco, junto con el gran Rubin, Juan R. y Juana Chang (parque, pileta, cerveza; por estos recuerdos alguna vez voy a lamentar ser (más) viejo...)
Entre show y show, muchas comidas, giras, bares (piedad, Bartola!) y charlas. Empanadas, Ken Booth, hectolitros de café y corsos de carnaval. Sin duda, hablar con leyendas del ska de alrededor de setenta años es todo un privilegio. Pero con un músico que viene de una realidad más parecida a la de uno (aunque infinitamente con más talento) el diálogo tiene también su gracia. Y con Murray, varios tuvimos charlas buenísimas. Como si uno pusiera hablar con la foto de la tapa de un disco favorito, o algo así.
Salud a todos los que ayudaron para concretar esta minigira: Bruno de Radiola, Esteban Cavanna, Paulo Pécora & team, Alfredo Sainz & quinteros, Satélite Kingston, Nacho, Yaka, Santi, Army of Dub, Cucho, Mariano del Aguila, Martín Mercado, Visón y varios más.
A los que les gustó (sí, había gente en el público que cantaba todas las letras!), parece que Murray podría volver en octubre.
Próximo capítulo: Satélite goes to Mardel! (este fin de semana, en, glup, La Mula)