Ocho dias en el mar, una escala en Puerto Stanley (Malvinas), pinguinos de todos los tamanios en bahias escondidas, icebergs gigantes, temperaturas bajo cero, comida noruega, sobremesas parecidas a reuniones de Naciones Unidas, mucha lectura, una estacion ballenera abandonada, un piano en la cubierta siete solo para mi (after hours)...
Y todavia falta medio viaje... Tantas cosas pasaron que no consigo contar ninguna. En parte porque todo es demasiado. En parte porque cada vez que pienso en algun lugar para empezar, pienso que no le voy a hacer justicia, que no tendria gracia porque no sabria relatarlo bien.
Pero, bueno, no por eso voy a dejar de escribir, de volver a casa.
Todo va bien. Acabamos de dejar atras South Georgia y, ahora si, encaramos para la Antartida. Hace tres dias estuvimos en las Malvinas. Lo cual fue raro. Rarisimo. Pasamos, por ejemplo, por una islita, Westpoint Island, de lado, digamos, mas proximo a la Argentina. Ahi vive una familia. Solo una familia. Mejor dicho, la SEXTA generacion de esa familia. Y son ingleses. No hablan casi una sola palabra de castellano. Y hacen un te increible. Son mas ingleses que casi cualquier persona que haya conocido en Londres. Encontrate con esta gente... en fin, te hace dudar de cualquier nocion de soberania, si es que alguna vez creiste en algo parecido. Y lo mejor de este viaje, de hacerlo asi, es que despues de estas cosas no volves a Buenos Aires, a la rutina (bueno, la rutina no es precisamente mi fuerte), sino que de pronto te pasas los dos dias siguiente en alta mar... Y entonces tenes tiempo de procesarlo. De intentar procesarlo...
En fin. Esto es todo lo que puedo decir porque evidentemente ni es facil conectarse en el barco y la conexion es la mejor del mundo. Asi que, sin mas, les dejo un... aguanten Madness y E. Shackleton!
Daniel
PS: En un supermercado de Malvinas encontre.... un disco de Terry Hall!!!