Mmm, a ver... La verdad, para mí estuvo bien de gente este último show. Aunque sí es cierto que la gente que vino, llegó bastante tarde. Mucha se perdió a los increíbles Rosario Smowing, y otros aparecieron incluso cuando nosotros habíamos terminado. ![]()
Pero todo eso es lo de menos. Me interesa tomar el tema este del precio de las entradas, aunque no porque tenga una opinión muy clara del asunto.
Lo que sí sé es que los costos de un show son altísimos. De verdad. Y los "alquileres" (aunque se los llame "arreglos" son alquileres de hecho).
Me parece que quizás algunos tengan la fantasía de que los músicos se llenan de plata por cobrar una entrada dos pesos más cara de lo que costaba un año atrás. Y lo cierto es que no. Al menos no es nuestro caso, aunque sí procuramos que la gente que trabaja con nosotros (no que toca, sino que trabaje) tenga su recompensa, modesta pero recompensa al fin.
Tocamos en lugares más bien caros, eso es cierto. No hace falta explicar qué pasó para que otros lugares ya no estén abiertos, creo. Aunque aquí el amigo Javier extrañe ciertos sitios, yo tengo recuerdos ligeramente distintos.
Me acuerdo de mi desesperación cuando, en Tabacco, se cortó el sonido al tercer tema de Chris Murray. También me acuerdo de los vidrios rotos en el San Martín, y del malabarista que tiró uno de sus objetos de arte sobre mi teclado en la mitad de un tema (aunque, Noelia, sí hicimos el show completo y estuvo muy bueno). En El san Martín se cobra sólo un peso porque es un lugar del Gobierno y todos los gastos están obviamente cubiertos por la Ciudad. ¿Qué tan "alternativo" es eso?
También me acuerdo de lugares clausurados, skins con malos modales y, especialmente, recuerdo como a un amigo mío le ropieron la mandíbula en la puerta del encantador Salón Pueyrredón. Me cuesta extrañar este último punto.
No me malinterpreten: también yo tengo muy buenos recuerdos del Salón, pero si no me equivoco, la última vez que tocamos ahí se cortó la luz al quinto tema. En ese sentido, creo que la entrada de seis o siete pesos resultó más cara que doce pesos por ver un recital completo y en un lugar donde no necesariamente te manden a la guardia del hospital más cercano...![]()
Otra vez, yo también extraño algunas cosas de los lugares más chicos. Aunque te aseguro que los arreglos no eran mejores. Hay que decirlo: ciertos lugares más "alternativos" terminaban sacándote plata exactamente igual que lo hacen en lugares más grandes. Recuerdo también cómo te cobraban "alquileres" de sistemas de sonido que en realidad no eran alquilados, sino que pertencecían al lugar, y encima carecían de la mitad de las cosas que necesitábamos, por lo cual debíamos alquilarlas aparte y pagarlas nosotros mismos. Te encontrabas en la triste situación de financiar con tu "trabajo fuera de la música" el boliche de un tipo y el ahorro del público.
No estoy seguro de que se entienda lo que quiero decir, porque quizás alguno se quede con sólo una parte de esto. Por eso insisto en que a mí también me gustan los lugares más chicos, donde siempre me divertí más como público y en el escenario. Pero lamentablemente hoy no hay demasiadas alternativas viables y nos encontramos en esta situación.
Ojalá podamos encontrarle la vuelta y cobrar entradas lo más baratas posibles para que nadie quede fuera.
Más allá de este tema, el show del viernes fue realmente uno de los que más disfrutamos en los últimos años.