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¿Sabías que el Disco del Año se consigue en la parrilla Lo De Charly?

vic1.jpgLa lección del maestro: Victor Rice y su esperado e increíble "Smoke", de Bélgica a San Pablo a Villa Ortúzar.

Bruno Lancelotti, un amigo brasileño, vino a Buenos Aires por el show de Bad Manners y unas semanas después volvió para el de Ken Boothe. La segunda vez me dijo que tenía dos noticias, una buena y otra mala.

“Empezá por la buena”, sugerí.

“¡Te traje el nuevo disco de Victor!”

Victor es Victor Rice. El disco, "Smoke" (Easy Star Records). No se me ocurría cuál podría ser la mala noticia. Enseguida me explicó: “Fui a comer a Lo de Charly y me lo olvidé ahí”

RICE_3470-300x200.jpgPuta. Viví muchos años a una cuadra de esa parrilla, en Villa Ortúzar, donde se juntan taxistas y grupos de amigos de esos que se ven una vez por semana, fija. Que abre casi toda la noche. O toda la noche, no sé bien. Durante esos años tanto Victor Rice como Bruno pararon en casa en distintas oportunidades. Salíamos y solíamos terminar la noche, al volver para casa, comiendo en Lo de Charly. Así que Bruno viene a Buenos Aires y es probable que pase por la famosa parrilla, aunque yo ya no viva tan cerca.

Un par de días después, me fui a Lo de Charly, en la avenida Álvarez Thomas. Le conté al encargado que unos amigos se habían olvidado “algo” la otra noche. “Un disco, un vinilo”, describí mientras con las manos hacía gestos de que se trataba de algo “así” de grande, algo medio raro.

“Sí, sí, un LP”, sonrió el encargado, como orgulloso de saber qué era “eso”. “Está acá”, dijo satisfecho.

Me alegré.

“Pero está en la oficina de arriba y no tengo la llave”.

Pelotazo.

“Venite mañana a la misma hora”.

Volví, pero de noche y con mi mujer. Esta vez me dieron el disco, un sobre colorado con unos gatos negros. Hermoso. Nos miramos. “¿Y si comemos alguna cosa?”

Una Isenbeck, porción de vacío, chorizo, salsa parrillera y papas fritas después, estaba absolutamente lleno y en casa escuchando esta maravilla. El disco del año.

No es habitual tener entre manos un nuevo disco de Rice. No sólo porque Bruno se lo olvida en una parrilla de taxistas. El principal “problema” es que este bajista neoyorquino residente en San Pablo no edita demasiado seguido.

Es curioso. En tiempos en que se puede grabar a la mañana, sin salir de casa, y subir el resultado a la tarde y a la noche contar los likes, este productor y dub master se toma su tiempo. Todo el tiempo.

Pero vaya que vale la pena esperar. “Smoke” humea. Diez temas, todos instrumentales, grabados en Bélgica, mezclados en San Pablo. En el arranque, “Lou” define todo el disco: parece simple, suena simple, casi minimalista. Pero es una secuencia engañosa, en una síncopa que parece ir corriéndose progresivamente y volviendo a su lugar. Es hipnótico, como cierto afro-jazz (una influencia bastante probable).

vic2.jpgRice es perfeccionista. Un laboratorista del estudio. Mezcla docenas de tracks ajenos al año. Pero trabaja su propia música de manera obsesiva y sin prisa. Bah, da la impresión que es así, cuando se escucha algo tan delicado como “Fumaça” (lado B, tema 2), otro track endiablado, el mejor ejemplo de la idea musical más clara (hasta está contada en el texto de contratapa) en “Smoke”: la fusión de samba rock y rocksteady.

Advertencia: a pesar de lo dicho justo acá arriba, en este disco no hay versiones jamaiquinizadas de clásicos brasileños ni “bossa & reggae”. Rice llegó a San Pablo a fines de los 90 (como reemplazo del bajista de los Toasters, en una gira) y se enamoró del país. De la ciudad, más que nada. Pero no cae en la yuxtaposición obvia. El entramado de hilos brasileños y fibras jamaiquinas de este disco es tan sutil que casi que el resultado no suena a ninguno de los dos. Suena a Rice.

De la música brasileña, parece rescatar los ritmos urbanos y la elegancia de los años sesenta y setenta. De Jamaica, ya sabemos: Skatalites. El tema 1 del lado B se titula “Mr Brooks” y está claro a quién va dirigido. Es un ska clásico, imparable. Hay muchas bandas de “ska jazz” últimamente. Pocas lo tocan así. Muchas menos componen en este nivel. “Tema”, lado A, track 2, es lo que más recuerda a “In America”, aquel disco que Rice tocó más de una vez en Buenos Aires, Rosario y La Plata junto con Satélite Kingston, un disco que tenía mucho de ska y de jazz, pero también de música contemporánea.

No sólo se toma su tiempo para editar. Rice, además, asume un perfil bajo en su propio disco que también llama la atención, cediéndole protagonismo a los vientos, los teclados y algunas percusiones, aunque la portada diga su nombre. Otra rareza en un disco único e inteligente por donde se lo escuche.

Sé que voy a seguir poniendo este vinilo y que seguiré encontrándole nuevos recovecos, propuestas, experimentos. Por ahora, recién de vuelta de Lo de Charly, no puedo dejar de pensar en lo importante que será que, sobre todo, los músicos más chicos de las nuevas y buenas bandas de ska (que por suerte abundan acá y ahora) escuchen con especial atención “Smoke”. Que lo descubran y que lo estudien. Que lo diseccionen. Hace algunos años, “In America”, a los más viejos nos planteó posibilidades riquísimas, estimulantes y novedosas. “Smoke” es todavía mejor y sus efectos sólo se podrán medir en algunos años.

 

 

Comments

  • buenísimo lo de rice, es muy bueno este tema del video. La historia me hizo acordar que en el lejano oriente de la emoción de encontrar una maqueta buscada, olvidé una bolsa con varios items que le había comprado a mis hijos, reconstrucción de fotos mediante escribí a los 9 locales donde recordábamos haber pasado, a través de email, whatsapp y twitter ... todos me contestaron en diferentes momentos del día, hasta que el ultimo me dijo que la tenían ellos, alegría total

  • Esa sensación de alivio... la conozco bien. Lamentablemente, no siempre llega!

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