Nada mejor para el primer post post-aniversario que una nota de uno de nuestros más consecuentes corresponsales, protagonizada por otro de nuestros más frecuentes comenteadores, valga el neologismo.
Txt, fotos y videos por Chikito
Especial, desde Londres, para Satélite-In-Blog
En este nuevo viaje a su tierra prometida, la pequeña Gran Bretaña, Fatty decidió arrancar la acción sin perder ni un minuto de tiempo, lo cual tuvo como costo no poder ver el partido de Argentina vs Grecia. Un costo muy alto para muchos, aunque no para Fatty, a quien el futbol le importa realmente nada.
La logística era simple y compleja a la vez: debíamos encontrarnos en la estación de trenes de Cambridge apenas un par de horas antes del show. Muy fácil para mí, que vivo a casi 2 horas en auto de ahí, pero todo un desafío para Fatty, quien estaría arrastrando ya unas 36 horas de haber salido de su casa, con un agotador viaje en clase económica y que incluiría 8 horas de escala en Brasil. Apenas pisara suelo bíblico debía tomar subte más tren, lo antes posible y sin tiempo ni para un copetín al paso, porque cualquier retraso podía ser catastrófico… pero lo logró. Increíblemente, los dos llegamos a la estación con solo 5 minutos de diferencia - todo un homenaje a la puntualidad.
Así fue como de la amistad virtual pasamos a la tradicional o real, en carne y hueso, cosa que me sería difícil explicar en este momento y que en realidad merecería un post aparte.
Luego de una temprana y fugaz cena por las inmediaciones, pronto estábamos ya entrando a The Junction y viendo al artista soporte… un tal Wicky-Wacky! Se trataba de un muchacho muy bien vestido cantando sobre pistas, y lo peculiar era que parecía un tanto apurado, porque antes de terminar cada tema pedía al sonidista que adelante el track y en seguida pasaba al siguiente. Así fue que solo estuvo arriba del escenario unos 20 minutos - y no saben qué alivio!!! El predecible comentario de Fatty fue: "ojala varias bandas hicieran lo mismo, no?"… "como cuales?" le pregunté… pero esbozando una malévola sonrisa, prefirió no dar nombres.
Alrededor de las 9pm ya teníamos al gran Toots frente a nosotros, todo un personaje, bastante gracioso y por demás animado. Dos horas de puros clásicos (ustedes sabrán de lo que hablo), con una banda ajustada y a la medida para su show - como debe ser. El sonido me pareció en realidad medio malo, pero como no entiendo ni medio del tema, no podría decirles exactamente por qué.
En el viaje de vuelta a casa, además escuchar buena música fuimos charlando de los más variados temas, incluyendo por supuesto el blog y todos, pero absolutamente todos sus personajes, sin excepción.
Continuará...
(En la próxima entrega: Madness trivia…)